En la calle camino y la falda se menea al ritmo de mis caderas, entonces voy pensando en que me gusta ese contoneo insinuante. Y voy pensando en la locura, porque a menudo pienso en la locura. Y si yo fuera demente entonces creo que exaltaría de sobre manera mis rasgos infantiles, entonces me reiría mucho como la Mikaela da la película Parentesis. Comería caramelos y perturbaría a todos con una sonrisa inocente. Llevaría el pelo largo y suelto al viento como Cassie de Skins. Haría un manojo, bien atado, con todos estos miedo que siento violentándome.
domingo, 25 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario